Escrito por Gonzalo Obes el . Publicado en Misceláneas.

John Buscema 1

John Buscema. Primera parte.
Músculos, épica y cero tonterías. Si alguna vez te has preguntado de dónde salen esos héroes con más abdominales que sentido común, aquí entra John Buscema, dibujante clave de Marvel Comics en los 60 y 70, el tipo que convirtió a gente en mallas en estatuas griegas listas para repartir golpes; trabajó en cosas como Conan the Barbarian y The Avengers, y lo hacía todo con una naturalidad insultante, como si dibujar bíceps imposibles fuera lo mismo que hacer un garabato en una servilleta; lo que vais a ver aquí juega con esa estética: cuerpos exagerados, poses dramáticas y ese aire de “te reviento pero con elegancia”, aplicado a caras que conocemos demasiado bien, lo cual lo hace todo bastante más ridículo… y bastante mejor.
¿De qué trata esto? Pues esto no tiene ninguna pretensión, solo son prácticas creativas mías que me divierten de momento, (hasta que encuentre otra cosa que me divierta más).
Todo comenzó en un grupo de amigos en WhatssApp, para hacer bromas entre nosotros y reírnos un poco porque todos tenemos mucho sentido del humor; después las publiqué en Facebook, en un grupo del pueblo donde vivo, Alcàsser (Valencia), donde me conoce mucha gente y comenzaron a pedirme el aparecer ellos, así que comencé a meterme más en la IA y a reírme mucho, investigué como crear prompts por temática y aplicarlo a mis amigos y familia,... este es el resultado. Creo que he mejorado bastante y lo irás viendo según vaya publicando.
Y que quede claro, nunca pongo a personajes famosos, nunca incluyo a niños sin deseo explícito de sus padres, todas las personas que salen aquí es porque les divierte, tienen sentido del humor y les gusta, y, sí, veo todos los fallos, pero los dejo porque me hacen gracia.

John Buscema fue uno de los dibujantes más influyentes del cómic estadounidense, especialmente conocido por su trabajo en Marvel durante las décadas de 1960 y 1970. Nacido en 1927 en Nueva York, empezó su carrera en la industria durante la Edad de Oro del cómic, aunque su estilo alcanzó plena madurez más adelante, cuando se incorporó a Marvel y desarrolló un trazo poderoso, claro y muy centrado en la anatomía humana. Su formación clásica se nota muchísimo: sus figuras tienen volumen, peso y una elegancia casi escultórica que recuerda más a la pintura renacentista que al cómic pulp. Dentro de Marvel, se convirtió en una pieza clave bajo la dirección de Stan Lee, trabajando en series importantes como The Avengers, Silver Surfer y, sobre todo, Conan the Barbarian, donde su estilo encontró un terreno perfecto: cuerpos musculosos, acción épica y composiciones dinámicas pero muy legibles. A diferencia de otros artistas más estilizados o experimentales, Buscema apostaba por la claridad narrativa; cada viñeta se entiende al instante, sin perder fuerza visual. También es importante su colaboración con su hermano Sal Buscema, otro dibujante destacado, aunque con un estilo más directo y menos academicista. Además de su trabajo en cómics, John Buscema dejó una huella duradera en la enseñanza del dibujo con el libro How to Draw Comics the Marvel Way, que coescribió y que sigue siendo una referencia para aprender narrativa gráfica, anatomía y composición. Su legado no es solo el de un gran ilustrador, sino el de alguien que ayudó a definir cómo se cuentan visualmente las historias de superhéroes: menos artificio, más solidez, más comprensión del cuerpo humano en movimiento.